sábado, 2 de febrero de 2013

EL Piano

Estamos recibiendo clases de piano. Alvaro y yo... Vamos una vez por semana muy ilusionados a disfrutar, experimentar y sentir. Es maravilloso estar a su lado acariciando las teclas y aprendiendo a la vez. Me siento niña de nuevo, me gusta ver sus pequeñas manos sobre el teclado y percibir de soslayo su carita reflejando ilusión, ganas y alegría...

Pequeño, dentro de poco tocaremos esta pieza juntos...



viernes, 28 de diciembre de 2012

Reinventar(se) el mundo

El pasado mes de Noviembre se celebró en Madrid el CONAMA, Congreso Nacional de Medio Ambiente. Por circunstancias personales, acudí a una sesión dentro del apartado de Sociedad del evento, que se hizo llamar "Retos de Futuro". Y tuve el placer de escuchar a María Novo, Catedrática y Titular de la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UNED.

Fue una charla intensa, emocionante, muy desde el corazón en sintonía con la razón científica y en armonía con lo natural. Puso palabras a lo que muchos intentamos desde nuestro interior, cambiar el paradigma, mirar el mundo con otros ojos, porque haciendo lo mismo que hasta ahora, no saldremos de "la crisis", que no es sólo una crisis económica, sino también una crisis sistémica, ecológica y de la Humanidad. Desde que los mercados se apoderan de la soberanía de los pueblos, ya no son democráticos y sus consecuencias las estamos sufriendo con mucha intensidad ahora.

Reinventarse. El cambio.

Sería posible dejar de imaginar la felicidad como algo imposible. Tenemos instrumentos suficientes para operar el cambio: ser creativos, innovar. En este sentido, la alusión es clara al sistema educativo vigente y su fracaso; se hace necesaria una apertura a pensamientos y planteamientos alternativos para proporcionar soluciones inéditas. Necesitamos aprender a gestionar la incertidumbre, con creatividad e imaginación, soluciones nuevas para problemas nuevos. Y necesitamos también reconducir las formas de enseñar y las miradas que contagiamos; sería algo así como contemplar el problema desde la mirada del otro. Porque la educación actual deja de lado todo lo que está más allá de la lógica y está muy orientada a la mente y sería importante no desdeñar la mirada artística, no desde la mente aunque use la mente.

Integración del arte y la lógica

Los científicos y matemáticos dicen que necesitamos visualizar un problema sintiendo su mirada. Y son conscientes de que la comprensión se da antes por la vía intuitiva y sensorial que por la vía lógica, elementos que maneja el arte. Tanto los científicos como los artistas funcionan desde la integración mental e intuitiva. Si sólo utilizamos la lógica, es como empezar a cocinar con la mitad de los ingredientes; aprendemos habitualmente a mirar a medias.

Saber no equivale a comprender. Nos falta comprender en profundidad y eso sólo se puede dar si podemos sentir. En este sentido, necesitamos conectar cuerpo y mente, intelecto e interacción. Para ello, se propone una actuación en tres vías diferentes:
  • Observación, para el establecimiento de relaciones.
  • Visualización creativa.
  • Empatía con las personas, cosas, animales y entorno en general.


"En momentos de cambio, es más importante la creatividad que el conocimiento". Albert Einstein 

Y en palabras de María Novo, "A cambiar se aprende cambiando"

jueves, 27 de diciembre de 2012

Curioseando, descubriendo...

Estoy absolutamente maravillada con las conversaciones que mantengo con mi hijo Alvaro. Es realmente fascinante cómo maneja el lenguaje y cómo puede llegar a convertir lo cotidiano en algo digno de ser realzado, con esa actitud que sólo una mirada auténtica, lúcida e inocente puede hacer posible. 

Me pregunta cosas como "¿para qué utilizan el melón los delfines?", "¿qué es el lodo? y ¿por qué los caimanes se tapan con él?", y además me cuenta sus teorías sobre sueños, la luna, el espacio y otros universos. Me explica con todo lujo de detalles todo lo que sabe sobre su gran tema: los trenes; y yo me siento tan feliz de verle crecer y apasionarse y vivir su mundo como él lo hace - con ganas, ilusión, vitalidad y un derroche de energía increíbles-, que me parece que podría pasarme la vida entera escuchándole e intercambiando impresiones y cariños con él.... Y así es, desde luego.


Fabricarse unos patines con piezas de construcción, dibujar un dragón de Komodo, experimentar con líquidos, cocinar un pastel de zanahoria a su manera, pasar unos minutos escuchando música rock, permitirse llorar la soledad de un oso de peluche que no tiene familia, abrazar a los suyos, enseñar a los pequeños, trepar los árboles, pasear por el monte y por "La Pedri", descubrir la letra "eje"... 


Y verle además dedicarse unos minutos de serenidad, a solas consigo mismo, contemplando la vida bajo la forma de una hoja caída de un árbol, es un ejemplo de todo lo que puedo aprender de él. Cada cosa que hace me enseña a disfrutar un poco más de mi propia vida.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Querido Hermano

Hace más de un año empecé a escribir una breve reflexión en el lugar donde mi padre moriría unas horas después. Aquella noche compartía con mi hermano una habitación en la que se mezclaban la ternura con la tristeza, el alivio con el dolor y otras tantas sensaciones imposibles de recoger en un escrito, al menos por mi parte. Hoy quiero convertir aquel boceto que conservé en un bolsillo de la cartera, en una carta llena de pretensiones, en toda una declaración de intenciones, y en algo que necesito mostrar, que sale de mi corazón directo al tuyo...

Querido Hermano:

Menudo torbellino de emociones. Hay mil recuerdos que se me agolpan en la cabeza, que pasan a toda velocidad como en una película que avanza deprisa. Parece que esto no es real, y sin embargo, lo es; estamos juntos en uno de los momentos más críticos de nuestras vidas, la vida compartida, y la vida de nuestro padre. Papá se va, pero se va sólo en cuerpo; aquello que tanto siento últimamente en mí, lo espiritual, es mucho más fuerte que todo lo demás. De alguna manera, no me siento sola, duele la pérdida, pero no estamos solos. El siempre estará en nosotros, como parte indisoluble de lo que somos.



El ambiente propicia nuestro encuentro, el encuentro de dos hermanos que se adoran, que tienen mucho compartido, mucho por compartir y mucho por llorar. Y en este momento compartimos lo más doloroso de nuestra vida. Esto es parte de la vida, por mucho que duela. Y así, puedo llegar a sentir con mucha intensidad ese hilo invisible que nos une, que nos separa si lo estiramos, pero que nunca se rompe, porque hay algo muy poderoso que lo teje. Así es, y así será. Porque no hay nada que pueda cortarlo, tan sólo nosotros, y eso, querido hermano, hay que quererlo hacer. Yo no lo haré, porque eres TU y porque soy YO, y porque ese TU y YO es importante para mí, y porque en ese juego simbiótico nos sentimos bien. No somos iguales, pero nuestras verdaderas esencias se atraen; tenemos diferentes identidades y sin embargo provenimos de la misma fuente, aquella que nuestros padres nos regalaron.

Tras estos  momentos de auténtica tormenta emocional, te digo una vez más: eres único y te quiero así, tal como eres. Más allá del tiempo, más allá de lo terrenal, y más allá de cualquier cosa.

Sonia

martes, 6 de noviembre de 2012

Nuevo libro de Laura Gutman

Extracto del último libro de Laura Gutman, "Amor o dominación. Los estragos del patriarcado" en su capítulo "El enorme problema del maltrato en los partos".

Durante los últimos veinte años, han surgido numerosos movimientos a favor del parto respetado, en parte promovidos por el excelente trabajo de Michel Odent y su incansable periplo por todo el mundo... En todos los países occidentales , hay organizaciones que trabajan a favor de los partos respetados, grupos de doulas o foros en Internet de mujeres que buscan apoyo y acompañamiento para atravesar los partos en buenas condiciones. Sin embargo... el inconsciente colectivo es más fuerte. La anestesia que tenemos la mayoría de las mujeres -desde nuestra más tierna infancia- produce que, masivamente, rechacemos cualquier propuesta que invite a conectar con el ser interior y con el genuino poder femenino ligado a la vibración espontánea del cuerpo.

Por eso, no se trata de "luchar" a favor del parto natural. Sí vale la pena informar. Sin embargo, hoy en día, en que tenemos acceso a todo tipo de información con un solo click en Internet, eso no basta para que una mujer con el cuerpo congelado y alejada de su mundo emocional, encuentre alguna ventaja en parir conectada con su dolor. De hecho, he sido testigo de innumerables escenas en las que la mujer, exultan por su experiencia de parto en su casa en total sintonía con el universo, intenta relatar las ventajas de esa decisión, esperando así convencer a otra mujer embarazada de que se embarque en algo que ha sido para ella tan genuino, revelador y extraordinario. Resulta que no. Que a la embarazada que la escucha, esto no le interesa en absoluto. Y cuanto más insiste la parturienta envuelta en su propio éxtasis de felicidad, más la embarazada responde aferrándose al médico convencional, quien le asegura continuar con su vida dentro de los mismos parámetros en los que vivía antes de asomarse a la maternidad.

De hecho, si somos una mujer "normal", convencional, queremos atravesar un parto como pasamos nuestra vida, resolviéndolo dentro de parámetros conocidos. Y anestesiada si hay que pagar costos corporales o emocionales, justamente porque respecto a nuestro cuerpo y nuestro territorio emocional, estamos escindidas.


Cuando quedamos embarazadas y empezamos a averiguar de qué se trata todo esto, nos encontramos fácilmente con las propuestas convencionales: visitar al médico... Todo parece normal. Sin embargo, es una autopista de peaje, por donde vamos aferradas al volante que nos conduce a todas hacia un mismo lugar... convencional y patriarcal. Funcional. Cortadas de la conexión espiritual. Fuera de nosotras mismas. Con la garantía de que nadie va a poner en duda nuestra ceguera, ni nuestro congelamiento perfecto para encastrar en la lógica del Patriarcado.

¿A nadie le llama la atención que una mujer que ha hecho el amor con un hombre y que chorrea sexo, amor, fluidos y gemidos, tenga que someterse a la asepsia de un consultorio médico que nada tiene que ver con "eso" que se está gestando? ¿Acaso no es un desastre ecológico que las mujeres entreguemos nuestros cuerpos, nuestros partos y nuestro amor a personas que tienen muchísimo miedo de las pulsiones vitales y de quienes no sabemos absolutamente nada, ni ellos de nosotras? ¿No es espantoso? ¿No es evidente que, alejadas de nuestro ritmo femenino intrínseco, nos viene fenomenal subirnos a cualquier pensamiento externo y creer cualquier cosa con tal de no conectar con nuestro ser esencial?...

jueves, 18 de octubre de 2012

I don't know who I am

Es una fría aunque soleada mañana en una fábrica de las afueras de Glasgow, en una moderna sala de reuniones, con una magnífica pantalla interactiva y un agradable olor a café expreso recién hecho. Somos nueve personas provenientes de diversos puntos del planeta y toca presentarnos... Llega mi turno, y para romper el hielo, sonrío y articulo un espontáneo "I don't know who I am".  El resto de mis colegas sonríen amablemente, pero me llama la atención la reacción de uno de ellos; ríe de verdad, y parece entender el significado de mis palabras más allá de la mera broma, a juzgar por cómo me mira. La persona en cuestión es de Japón y entonces lo entiendo todo...

Así, en estos términos, caigo en la cuenta de cuán importantes son estas palabras que acabo de pronunciar, entre risas, pero sabiendo lo crucial que es para mí el significado profundo de ello. En fin, que la dimensión espiritual de todas las personas la podemos encontrar en cualquier situación cotidiana y que a priori puede ser prejuzgada como la antítesis de lo puramente humano, una reunión de ventas de una compañía multinacional. Es un alivio...


sábado, 13 de octubre de 2012

Aceptación


Cuando uno se desconecta de sí, se pierde. Y cuándo ocurre eso, es algo difícil de determinar porque no somos conscientes plenamente de cada minuto de nuestra vida, porque nos dejamos llevar por toda una serie de automatismos, patrones tóxicos y la creencia de que tenemos que ser aceptados gracias a cada cosa que pensamos, decidimos y hacemos; y esa necesidad de aprobación no es más que una búsqueda desesperada de amor, necesario para nuestra supervivencia emocional.

Crecemos dentro de un modelo social en el que no se nos valora individualmente per se, como el ser que somos, sino por lo que demostramos con nuestras capacidades, actitudes y comportamientos y eso genera mucha inseguridad y desasosiego, una sensación de no ser dignos por nosotros mismos de merecer lo que necesitamos, tanto, que ya de adultos confundimos la entrega incondicional y a cualquier precio con el amor mismo.

Y el amor está dentro de nosotros, nadie nos lo puede restar o añadir. Se hace necesario percibirlo en nosotros y sólo la consideración compasiva y consciente de uno mismo puede desarticular toda la barrera de defensas que construimos durante nuestro pasado. Llegar a este punto y atravesarlo es muy doloroso. Quizá uno pueda llegar a pensar que su vida está bajo control, pero hay un momento que es clave: el auto-cuestionamiento. Cuando se da, se vive un punto de inflexión, normalmente sin retorno; es como un abismo al que da miedo asomarse, asusta y mucho y creemos que no seremos capaces de saltar, pero… PODEMOS. Y al saltar, lo hacemos sin saber muy bien si habrá una red para suavizar la caída… lo cierto es que llegamos directamente al infierno, no a aquel que tenemos figurado bajo la moral castigadora católica; es un infierno personal donde uno se mira, se conoce y reconoce y del que desesperadamente quiere salir. Y éste actúa como espejo, como oportunidad para derribar antiguas creencias; es un espacio para re-encontrarse (o encontrarse por primera vez) con lo que se ES de verdad.

Vale la pena dedicar un tiempo a pasear por las catacumbas, con la atención y la mirada puestas dentro, bien dentro, para poder llegar a discernir lo propio de lo ajeno, reconsiderarse y reconsiderar lo externo. En algún rincón, en algún resquicio de ese infierno personal están la fuerza y el amor para conseguir esa reconsideración propia, desde donde retomar la autoestima minada y reconvertirla en instrumento de energetización de las emociones propias, y en un dar desde el todo. Sin amarse a uno mismo, es imposible hacerlo a los demás.



El mejor viaje de la vida de una persona es aquel que se hace hacia sí mismo, un viaje colmado de aventuras y desventuras, encuentros y desencuentros, pero que como cada viaje, nunca dejará indiferente. La sensación de renovación compensa con creces todas las vicisitudes de emprender el camino, un camino que nunca acaba. Una vez empieza, ya nada es igual, nada se detiene; la inmovilidad personal adquiere un tono de transitoriedad, tan deseada como necesaria.

Aprender a aceptar todo lo que somos y todo lo que portamos, es parte del aprendizaje. Y eso incluye cada aspecto de la vida, cada átomo, cada respiración, cada cosa, cada pensamiento. La vida es imprevisible y lo más que podemos hacer es dejarnos fluir, vivenciar en la flexibilidad, aceptando lo que acontece, que no resignándonos, y dejándonos sentir muy dentro la alegría, la tristeza, la emoción…